El comercio de proximidad podrá abrir bajo medidas de seguridad desde el próximo 11 de mayo, aunque bajo cita previa y de forma individual podrá hacerlo desde el próximo lunes. Así lo explicó el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, este martes en rueda de prensa, donde informó de las fases de desescalada.

Desde la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia (ECOS), su presidente, José Antonio Pueyo, recalca que, al margen de las cuestiones no comerciales, pero sí de interés general, «deberíamos tener pasadas las pruebas sobre los ciudadanos portadores o no del Covid-19 y, en base a ello, abrir la puerta a quienes están sin virus, empezando por las pequeñas poblaciones del mundo rural».

Para Pueyo, la noticia positiva «es que hay calendarios y formas de trabajo. Es cierto que el calendario no va a ser preciso, pero parece que existe trazado un camino». Desde ECOS explican que, actualmente, ya existen necesidades por el desabastecimiento tras más de un mes de confinamiento. La rentabilidad de los locales comerciales y de hostelería se van a ver reducidas por las dificultades de fijar cita previa o de limitación de aforo. Pueyo señala, asimismo, que «es correcto que las personas mayores vayan en horarios exclusivos para ellos, pero para el resto se debería dar libertad y solo existir las limitaciones de aforo. También desconocemos si hay que trabajar con protecciones (guantes, mascarillas o pantallas), pero por el propio interés de empresarios y clientes se deberían utilizar».

«Tras un mes y medio abriremos con la situación financiera y anímica cambiada. Entendemos que el consumidor volverá a sus habituales hábitos de compras pasados los primeros días de aprovisionamiento», concluye Pueyo.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de la Zona Centro de Zaragoza, Begoña Abad, asevera «que ya esta misma noche hemos contactado con varios comercios de la zona y todos ellos muestran una gran incertidumbre sobre cómo y cuándo podemos abrir». En la misma línea que Pueyo, lamenta «desconocer las medidas de seguridad que tenemos que tener y si tenemos que proveernos nosotros de mascarillas, gel, guantes… Nadie nos indica, en nuestro caso, cuántas personas puede haber en tienda, cuántos podemos estar trabajando o qué horarios llevar».

Asimismo, desde la Zona Centro «vamos a dar un paso más: suministrar de forma gratuita todo el material necesario a todos y cada uno de nuestros asociados para el día de la apertura, asumiendo el gasto nuestra asociación. Nos unimos ante las adversidades», manifiesta su presidenta.

Para Abad, «entendemos que desde el lunes próximo ya podemos abrir con cita previa pero no sé si estamos en lo correcto y, si no, con seguridad sería el 11 de mayo. Tampoco se habla de si seguiremos cobrando esa pequeña ayuda o si se suspenderá». Sobre las previsiones de venta, Abad añade que «van a ser casi inexistentes frente al miedo generalizado que tenemos la mayor parte de la población. Nos encontramos, ante esta situación, pasando la noche en vela».

RECLAMACIONES DE CEC

Desde la Confederación Española de Comercio (CEC) consideran que se han tenido en cuenta dos de las principales reclamaciones que habían sido trasladadas al Gobierno y a los partidos políticos: adelantar al máximo la apertura del comercio de proximidad y una evolución provincial de las fases. Ambos aspectos pretendían que el pequeño comercio pudiera ir abriendo sus puertas en función de la evolución de la pandemia en cada zona, sin tener que esperar a otros formatos comerciales donde son más probables las aglomeraciones y a determinadas provincias con una evolución epidemiológica más lenta.

Además, CEC sigue reclamando al Gobierno central que se establezcan de forma inmediata los planes de relanzamiento del pequeño comercio de proximidad y los protocolos de seguridad que se le exigirán. Según datos de la CEC, casi el 80% de los establecimientos de comercio minorista no dispone de EPIS suficientes para la prevención del contagio del Covid-19, por lo que resulta fundamental conocer ya las medidas de seguridad, para poder cumplir en tiempo y forma con los protocolos de prevención de contagios en el momento de la reapertura.

Conocer estos protocolos permitirá asimismo hacer una estimación del desembolso económico que va a suponer la adaptación de los establecimientos a estas medidas (instalación de mamparas, compra de EPIS, etc.) y que, en una situación tan crítica, resulta determinante.

Desde CEC se aboga para que la evolución positiva de la enfermedad y la responsabilidad de todos permita cumplir estos plazos para retomar la normalidad lo antes posible. El consumo no se reactivará de forma inmediata y aún tendrá que pasar un tiempo para volver a unos niveles aceptables. Se mantendrá en contacto con el Gobierno y los partidos políticos; «ya que toca seguir luchando para compensar en parte las enormes las pérdidas sufridas y evitar el cierre de más del 20% de los comercios del país».