El Gremio de Panaderos de la provincia de Zaragoza ha rendido homenaje a Santa Rita, patrona del sector, en una jornada marcada por la tradición, la convivencia y el reconocimiento al trabajo diario de los artesanos del pan.

La celebración, que acumula ya más de medio siglo de historia, ha reunido a profesionales de distintos puntos de la provincia en torno a varios actos organizados para poner en valor un oficio profundamente arraigado en la cultura aragonesa.

Uno de los momentos más simbólicos ha tenido lugar en la Parroquia de Santa Rita de Casia de Zaragoza, donde se ha llevado a cabo la bendición de cerca de 400 panecillos elaborados por los propios profesionales del gremio. Posteriormente, estos productos se entregarán a entidades sociales y organizaciones benéficas como muestra del compromiso solidario que mantiene el sector panadero zaragozano.

 

El presidente del gremio, Antonio Corral, de Panaderías Agrupadas de Caspe, ha destacado que “la subida del gasoil por los conflictos internacionales, de la energía y de materias primas, como la harina o los huevos, en nuestro caso, está asfixiando a muchas panaderías artesanas. Nosotros defendemos un producto de calidad, elaborado cada día de forma tradicional, pero cada vez es más difícil competir con modelos industriales”.

Asimismo, Corral ha explicado que “el consumidor sigue valorando el pan artesano y el trato cercano, pero el incremento constante de los costes o los incrementos salariales nos obliga a hacer un gran esfuerzo para mantener la calidad sin disparar los precios”.

Por su parte, varios representantes del sector han subrayado que la festividad de Santa Rita sirve también para fortalecer la unión entre profesionales y compartir inquietudes comunes sobre el futuro de la panadería tradicional.

ACTOS DE CONVIVENCIA Y HERMANDAD

La jornada ha arrancado con la tradicional misa en honor a Santa Rita y ha continuado con la ofrenda de los panes bendecidos. Después, los asistentes participan en una comida de hermandad en la que, además de compartir un espacio de convivencia, analizan la situación actual del sector y los retos a los que se enfrenta la panadería artesanal.

Desde el Gremio de Panaderos destacan que esta celebración representa “una forma de mantener vivas las raíces del oficio” y de reivindicar el papel social y económico que desempeñan las panaderías de proximidad en barrios y municipios de toda la provincia.